{"id":150,"date":"2017-03-25T00:39:56","date_gmt":"2017-03-25T06:39:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.mariovaldez.net\/webapps\/blog\/?p=150"},"modified":"2017-03-25T00:41:21","modified_gmt":"2017-03-25T06:41:21","slug":"la-esquina-de-don-juan-garabato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mariovaldez.net\/webapps\/blog\/2017\/03\/25\/la-esquina-de-don-juan-garabato\/","title":{"rendered":"La esquina de Don Juan Garabato"},"content":{"rendered":"<p>Este es un cuento corto que transcrib\u00ed en 1983 como parte de un ejercicio, pero no anot\u00e9 el nombre del autor y no recuerdo su origen. Debe ser un cuento escrito entre 1970 y 1980 (pero no puedo confirmarlo) y seguramente fue publicado localmente en alguna parte de M\u00e9xico. <!--more-->He intentado buscar fragmento del texto con la esperanza de verlo publicado o mencionado en Internet, pero no he encontrado nada. Si alguien sabe qui\u00e9n lo escribi\u00f3, el a\u00f1o de publicaci\u00f3n y cualquier otra referencia, av\u00edsenme (en los comentarios de este art\u00edculo). A continuaci\u00f3n va el texto. Puede contener errores u omisiones, pues como mencion\u00e9, fue una transcripci\u00f3n hecha como un ejercicio de mecanograf\u00eda (y escaneado 30 a\u00f1os despu\u00e9s, pasado por un OCR y ligeramente reformateado).<\/p>\n<hr \/>\n<h1>La esquina de Don Juan Garabato<\/h1>\n<p>Ustedes habr\u00e1n o\u00eddo decir que en la esquina de Don Juan Garabato mataron a un gato, Yo s\u00ed lo he o\u00eddo. Sin embargo, este cuento se refiere a la esquina pero no al gato. Yo vivo aqu\u00ed en la quincuag\u00e9sima nono piso de un condominio de material pl\u00e1stico. Mi habitaci\u00f3n no es grande, no; medir\u00e1 apenas unos 6 metros c\u00fabicos; pero es suficiente para un viejo anciano como yo, qui\u00e9n cumplir\u00e1 en poco tiempo los 95 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Desde que me jubilaron vivo aqu\u00ed; desde los 60 a\u00f1os. Pero no me falta nada. Todo lo tengo al alcance de mis manos con solo oprimir unos cuantos botones. Tambi\u00e9n tengo una ventanilla que da a la calle y a la que me asomo de vez en cuando. Obviamente que con tanta bruma no alcanzo a ver el asfalto de 35 pisos abajo, pero si el d\u00eda es di\u00e1fano, alcanzo a mirar un paso a desnivel 15 pisos abajo, donde pasan los autom\u00f3viles a paso veloz. Puedo divisar las grises nubes y algunos aviones y helic\u00f3pteros. Perd\u00f3nenme que me interrumpa, pero viene un jet. (&#8230; pausa &#8230;) Cada vez que pasan me dejan sin habla, y esto ocurre muy seguido, pues desde la 3era Guerra Mundial, los adelantos de aviaci\u00f3n han sido incalculables; siendo los aparatos m\u00e1s grandes y seguros y tambi\u00e9n m\u00e1s ruidosos. Pasan por aqu\u00ed con precisi\u00f3n micronom\u00e9trica cada minuto y medio, pues tenemos una pista de aterrizaje muy cerca de aqu\u00ed, que viene siendo uno de los pocos espacios libres que quedan.<\/p>\n<p>Me tendr\u00e1n que permitir que divague un poco, comprendan ustedes que despu\u00e9s de 80 a\u00f1os de estar en este mundo, no siempre es posible ser coherente. As\u00ed que, pues les dije de la 3era guerra mundial. Bueno, yo soy todo un veterano te\u00f3rico. Mi vida abarca las 3 grandes guerras aunque nunca he pisado un campo de batalla ni disparado una sola bala. Cuando nac\u00ed en noviembre del a\u00f1o 1918, la primera conflagraci\u00f3n, que hoy por antigua nos parece rom\u00e1ntica y humana, estaba terminando. Durante la segunda alcanc\u00e9 la mayor\u00eda de edad y desfil\u00e9 con el ej\u00e9rcito con un palo al hombro, dijeron que nos mandar\u00edan al frente; nunca lo hicieron. Para la tercera qued\u00e9 exento de ir por la edad de octogenario. En cambio, se fueron todos mis hijos y ninguno regres\u00f3. Fue algo atroz, un holocausto terrible. No, no fue la bomba at\u00f3mica. Fueron las armas bacteriol\u00f3gicas. La humanidad nunca se vio tan deshecha como para creer en la extinci\u00f3n que durante esa guerra. Sin embargo, la reproducci\u00f3n exacerb\u00f3 en tal modo; que ya los ni\u00f1os ven\u00edan de 10 en 10. A pesar de las p\u00edldoras, espumas, diafragmas, intrauterinos y todo lo dem\u00e1s, la palabra de los soci\u00f3logos se hizo realidad, y ahora vivimos como sardinas en lata, arrebat\u00e1ndonos las moscas de la boca, 30,000,000,000 de personas. Por esta raz\u00f3n a los viejos se nos ve como menos importantes que nunca.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s no debiera quejarme, pues aqu\u00ed en el cuarto la paso bastante bien. Si no salgo es por que no quiero. Me gusta la vida a lo modorra, y aqu\u00ed con los botones estoy muy bien. De la comida ni se diga, como la mayor\u00eda me alimento de insectos. Tengo debajo de la cama un peque\u00f1o corral, un caj\u00f3n de cucarachas. La verdad son fascinantes esos bichos, por lo que son parte de mi entretenimiento. \u00bfOtra distracci\u00f3n? \u00a1Ah, s\u00ed, la televisi\u00f3n Tengo una televisi\u00f3n de pantalla gigante con al que estoy al cuanto de lo que ocurre. Mi cronista favorito es \u00d1uz Logorreitea. Un verdadero tipo. Desde hace 13 a\u00f1os est\u00e1 en la cabina d\u00eda y noche hablando sin cesar. \u00bfC\u00f3mo le hace? Cuesti\u00f3n de pr\u00e1ctica. Todo empez\u00f3 como un experimento cient\u00edfico, lo conectaron a una aerocabina bioretroalimentada, con alas, ruedas, motor, impulsores magn\u00e9ticos con suspensi\u00f3n desgravitadora, y toda la m\u00e1s alta tecnolog\u00eda, gracias a lo cual se puede pasear de meridiano a meridiano como en su propia casa. Adem\u00e1s tiene todo un grandioso s\u00e9quito de colaboradores. Ahora ese programa, el de Logorreitea, es lo \u00fanico que veo. Antes me aficion\u00e9 a otros dos locutores, (de ECO) pero los deje de ver. De cualquier modo dichos programas ten\u00edan que desaparecer, pues sus patrocinadores y los cronistas perecieron, al igual que todo su p\u00fablico, debido a la epidemia de idiocia que ellos mismos crearon.<\/p>\n<p>Temo haberme desviado del tema principal. Me van a perdonar. Yo quer\u00eda hablarles, \u00a1ah, s\u00ed! de la esquina y mis recuerdos, Empecemos pues. Era todav\u00eda yo un chico de edad escolar cuando vinimos a vivir aqu\u00ed. Digo vinimos por que \u00e9ramos toda la familia. El pueblo ten\u00eda \u00a1qui\u00e9n lo creyera hoy!, poco m\u00e1s de ochenta mil habitantes. Las calles carec\u00edan de pavimento, y si llov\u00eda los charcos asemejaban grandes lagos. Los ruidos nocturnos eran todos de origen animal: grillos, ranas, gallos, perros y uno que otro gato en celo. Cada hora pasaba el carro colectivo desde las 9 de la ma\u00f1ana hasta las 6 de la tarde, al principio era tirado a caballos, despu\u00e9s con gasolina, y despu\u00e9s el\u00e9ctrico. Alg\u00fan auto y bicicletas. No hab\u00eda mucha mecanizaci\u00f3n. Las plebe no ten\u00eda ni motos ni nada con motor. Jug\u00e1bamos f\u00fatbol o b\u00e9isbol en plena calle. Lanz\u00e1bamos pelotazos a los transe\u00fantes y a las ventanas. Y el polic\u00eda, sin ning\u00fan otro quehacer, nos persegu\u00eda sin que nunca nos alcanzara. En la esquina estaba la panader\u00eda de Don Juan Garabato. Del otro lado estaba una tienda de un espa\u00f1ol. Enfrente un zapatero remend\u00f3n. Y donde hoy se levanta este condominio, hab\u00eda un caser\u00f3n de zagu\u00e1n embaldosado, corredor en ele y un patio interior. La ciudad, si es que se le puede llamar as\u00ed; ten\u00eda unos pocos tel\u00e9fonos p\u00fablicos de mecanismos primitivos. La gente los usaba poco; les ten\u00edan miedo. La presencia de un extranjero gringo era un espect\u00e1culo ins\u00f3lito. \u00cdbamos al clases dos veces por d\u00eda, si no llov\u00eda. En la esquina de Don Juan Garabato se levantan 4 edificios. Este condominio, en contra esquina tengo a Sears, enfrente a Salinas y Rocha. Del otro lado est\u00e1 Woolworth. Y regadas en las cercan\u00edas hay muchos edificios comerciales de discotecas, clubes, bares, compa\u00f1\u00edas de aviaci\u00f3n, hoteles, restaurantes, hospitales, etc. Cerca de aqu\u00ed, como a 2 calles, osea 500 metros, hay una iglesia heterodoxa. Yo en tanto ni a misa voy. Les dec\u00eda que prefiero quedarme aqu\u00ed en mi cuarto. Y es que la \u00faltima vez que sal\u00ed, hace como uno o dos a\u00f1os, me lleve un susto padre.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda la calle de marras es uno peligroso paso r\u00e1pido. Las calles tienen ahora 25 carriles. Cruzar la esquina no es nada f\u00e1cil, y menos en el tiempo de 30 segundos que nos da el sem\u00e1foro. La gente se amontona al querer cruzar, y al avisar la luz; a correr por tu vida. La mayor\u00eda llega completo al otro lado especialmente los j\u00f3venes, pero si alguien se queda en medio, los autos arrancan sin miramientos y adi\u00f3s mundo cruel. En cada esquina hay un guardia, si alguien es arroyado, los pocos restos que quedan los desintegra con una pistola desmaterializadora para dejar el paso libre. \u00a1Qu\u00e9 horror! Pero ni modo, no hay cabida en este mundo para el viejo sistema del cementerio bajo suelo, pues les quitar\u00eda espacio a los fraccionamientos.<\/p>\n<p>Bien, pues un d\u00eda decid\u00ed salir en busca de solaz, pero lo \u00fanico que encontr\u00e9 fueron caras lampi\u00f1as: cabezas rapadas y nada de barbas, bigotes o melenas. Nadie hablaba ni re\u00eda. Alguno que otro, ensimismado, tarareaba alguna tonadilla pegajosa y repet\u00edan entre dientes: &#8220;compepsis\u00ed&#8221;, &#8220;compepsis\u00ed&#8221;. Sent\u00eda fr\u00edo. Me falto el aire. El ruido de los motores era ensordecedor, y del aire ni qu\u00e9 decir; era mitad mon\u00f3xido y mitad humo. La nostalgia de los viejos tiempos revolote\u00f3 por mi mente. Pienso que mi modo de razonar es rid\u00edculo, fuera de onda. Obsoleto es la palabra correcta. \u00bfNo creen? Y me pregunto, \u00bfpor qu\u00e9 no soy capaz de comprender el progreso? si es que a esto se le puede llamar progreso. Luego van a querer llamarme viejo reaccionario, y eso no me va a gustar. As\u00ed que mejor me callo y disimulo. Bueno, pues me par\u00e9 en una esquina y pens\u00e9 cruzar la calle y ver m\u00e1s all\u00e1. Una ancianita en la calle del enfrente quiso intentar pasar al otro lado de la acera y qued\u00f3 como torta. El guardia desde su lugar accion\u00f3 su pistola desmaterializadora y desintegr\u00f3 a la ancianita. No vayan a juzgarme de morboso. Yo no sal\u00ed a la calle a ver el espect\u00e1culo de los viejecitos machacados y desintegrados. Como dije antes, sal\u00ed para ver como estaba el mundo all\u00e1 afuera. Sin embargo, me siento mal, pensar que los viejos ya no son lo que eramos antes. Yo segu\u00eda esperando al indicador para cruzar y una viejecita se me acerc\u00f3 para acompa\u00f1arme a cruzar la calle. Nos miramos, e intercambiamos palabras con la mirada. Si tan solo ella fuera soltera o viuda, ella terminar\u00eda con mi soledad. En eso, el sem\u00e1foro cambi\u00f3, la viejecita empez\u00f3 a cruzar, toda la manada de gente hizo lo mismo, yo, en cambio me quede del puro miedo clavado en la acera.<\/p>\n<p>No iba la viejita ni siquiera en la mitad de la calle, cuando se les dio luz verde a los autom\u00f3viles. La viejita quedo paralizada en el carril #11. Hab\u00eda en la parte delantera de la fila de autos de ese carril un hombre de un VW color rojo. Era un cincuent\u00f3n que parec\u00eda gente civilizada. No aceler\u00f3. Qued\u00f3 vacilante un momento calculando las consecuencias de la estampida. En un tour de esfuerzo, la anciana se par\u00f3 en frente de \u00e9l haciendo se\u00f1as. El esfuerzo la dej\u00f3 exhausta, no pod\u00eda moverse m\u00e1s. Con la angustia en los ojos \u00e9l mir\u00f3 r\u00e1pidamente a la ancianita, al guardia, a los autos de atr\u00e1s, y a m\u00ed crey\u00e9ndome esposo de la anciana. Si quer\u00eda evitar el golpe de los autos era cosa solo de arrancar y desmelcochar a la viejecita. A sus espaldas estall\u00f3 un pitorreo espantoso por los dem\u00e1s automovilistas, pero ni se movi\u00f3. El guardia aporre\u00f3 su macana en el suelo y soplaba con igual furia su silbato. De otras calles llegaban otros autos, pero hallaban el paso cerrado. Hubo un estruendo horrendo de las defensas chocando unas contra otras a 150 km\/hr. y de las ventanillas resquebraj\u00e1ndose y se escuch\u00f3 una y otra vez \u00a1trash, trash, trash&#8230; trash y m\u00e1s trash!, y me pareci\u00f3 que se repet\u00eda indefinidamente. Se acrecent\u00f3 el pitorreo. Algunos sacaron las cabezas por las ventanillas e insultaban al hombre del Volkswagen; despu\u00e9s sacaron los pu\u00f1os en se\u00f1al amenazadora. Al aparecer la luz amarilla la viejita cruz\u00f3 totalmente y los de atr\u00e1s bajaron de sus autos y se dirigieron a el del VW. Lo sacaron a golpes y todos en bola iniciaron una pelea p\u00fablica. El polic\u00eda solo se limit\u00f3 a silbar y a re\u00edr a carcajadas.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Lo est\u00e1n matando! \u00a1Lo est\u00e1n matando! Haga algo guardia!&#8211; gritaba yo sin el menor efecto sobre la mente de la gente, quienes cruzaban la calle despreocupadamente.<\/p>\n<p>&#8211;No sea menso abuelo, ya avis\u00e9 a la jefatura, ya vendr\u00e1n. Yo aqu\u00ed sobro, mi trabajo es el de limpiar la calle&#8211; me dec\u00eda mostr\u00e1ndome su pistola, el guardia.<\/p>\n<p>La golpiza segu\u00eda. Logorreitea apareci\u00f3 de no se donde en su cabina motorizada con c\u00e1maras, ayudantes y todo. No supe muy bien lo que ocurri\u00f3. Cuando sal\u00ed de mi asombro, el hombre del VW estaba colgado del sem\u00e1foro con la lengua de fuera.<\/p>\n<p>Las c\u00e1maras filmaban.<\/p>\n<p>Logorreitea hablaba.<\/p>\n<p>El guardia re\u00eda y babeaba acariciando su pistola.<\/p>\n<p>La gente segu\u00eda pasando sin cesar como si nada.<\/p>\n<p>Los automovilistas segu\u00edan peleando.<\/p>\n<p>A lo lejos se escucharon las patrullas y ambulancias.<\/p>\n<p>Y en mi mente:<br \/>\n&#8220;En la esquina de Don Juan Garabato mataron a un gato&#8221;<\/p>\n<hr \/>\n<p>Fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este es un cuento corto que transcrib\u00ed en 1983 como parte de un ejercicio, pero no anot\u00e9 el nombre del autor y no recuerdo su origen. 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